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Pames


De las seis naciones componentes de los chichimecas, los pames, se podría decir que eran los más pacíficos, o mejor dicho los menos belicosos. Mucha culpa de esta diferencia entre los otros cinco pueblos chichimecas, caxcanes, tecuexes, guachichiles, guamares y zacatecos, la tenían sus vecinos del sur, los otomíes, algo más refinados en cuestiones sociales y religiosas, y por supuesto por su cercanía a la ciudad de México y Querétaro. De la palabra que los define, pame, o pami, Gonzalo de las Casas dijo al respecto que significa "no", en chichimeco jonaz, y que se les atribuyó dicho término porque lo decían con mucha frecuencia.

Para centrarnos en sus orígenes como pueblo habría que trasladarse al año 2.500 a. C., después del llamado mestizaje que sufrieron los chichimecas y culturas de Mesoamérica por parte de los toltecas, que fue cuando se dividió el grupo de los pames. Como bien decía Gonzalo de las Casas, su negativa a aceptar cualquier iniciativa procedente de los conquistadores es lo que le valió el nombre con el que se les conoce, ante el rechazo de la invasión de su territorio.

Como apuntaba anteriormente, los pames, tenían fama de ser los más pacíficos de todas las naciones chichimecas, desde que intervinieron en la Guerra Chichimeca. Pero en la década de 1750, aquella fama se evaporó cuando sus actividades se tornaron más hostiles, cuando comenzaron a secuestrar y asesinar españoles.

Los chichimecas son la última etnia sobreviviente de los seis que la componían, aún así, es un grupo muy pequeño y representan al 3% de la población indígena del estado de San Luis de Potosí, donde habítan. Antiguamente se asentaban en las localidades de Acámbaro, Orirapúndaro, Ucareo, Tulimán, San Pedro, Parrón, Sinquía, Sichú, Izmiquilpan y Meztitlán. Compartieron territorio con otras tribus como los guachichiles y guamáres al oeste, con los otomíes en Jilotepec y en Michoacán con los purépechas. Actualmente se localizan en el sudeste del estado de San Luis de Potosí y algunos pocos en el norte del estado de Querétaro. Habitan comunidades del municipio de Santa Catarina.

Los pames eran un grupo nómada, en un territorio de clima seco y estepario, con flora tipo desértico como el maguey, el cardonal y el mezquite. Sus asentamientos eran básicamente dispersos, con centenares de metros entre unas y otras chozas en el rancho; lejos de habitar cerca de los ríos, para tener el agua a mano, lo hacían en las partes altas o en los cerros, lo que les obligaba a recorrer grandes distancias para obtener el líquido elemento.

El chichimeco Jonaz es una lengua relacionada genealógicamente con las lenguas pames, que cuentan con diferentes nombres para autodenominarse, dependiendo de aspectos como las subáreas territoriales, las comunidades, o de las lenguas mismas. A los componentes de este grupo étnico les gusta llamarse xi'ói o xiyui, que significa "hombre verdadero". La lengua pame pertenece a la familia lingüística oto-mangue, al grupo oto-pameano, y se calculan en algo más de 8.300 las personas que la hablan.

Los hombres son los encargados de llevar a cabo la construcción de sus casas, que tradicionalmente están hechas con materiales de la región, como: carrizo, caña de maíz, caña de azúcar, tablas de madera, juncos, varillas de arbustos y palma. Actualmente son otros materiales los que sustituyen a los tradicionales, tales como: el adobe, láminas de zinc, etc. Se compone de una sola habitación que sirve tanto de dormitorio como de cocina; en el interior, sus muebles son austeros y rústicos, sillas y mesa de madera. Duermen sobre petates o catres.

Sobre su religiosidad, algunas de las características más particulares son: el culto a los ídolos, las ofrendas de papel, o la ceremonia de la plantación y la cosecha, en la que el jefe religioso rociaba las milpas con la sangre de sus piernas, de sus pantorrillas. Sus templos se situaban en los cerros.

* Consultar Chichimecas


Chichimecas


Los chichimecas eran una tribu de la familia "Nahoa", procedían del norte, de una ciudad llamada Amaquemacan y que según algunos historiadores existió en la alta California, un gran reino cercano a Huehuetlapallan, en la que habitaban los toltecas. Fueron grandes guerreros, conquistadores y fundadores de otras ciudades y territorios, sus dominios abarcaron una gran extensión del Valle de México y que hoy se conocen como estados de México, Morelos, Puebla, Veracruz, Querétaro, Guanajuato, San Luis Potosí, Jalisco y Zacatecas. Desde el norte de Querétaro hasta Saltillo y desde Guadalajara hasta San Luis Potosí; su localización hoy por hoy se ha reducido a una sola localidad, los últimos chichimecas viven en La Misión de Chichimecas, San Luis de la Paz, Guanajuato. Los chichimecas fueron una tribu de guerreros y cazadores que vivían de lo que cazaban y de lo que quitaban a los demás, esa era la manera de entender la vida, la de la ley del más fuerte, quizás por esa manera de entenderla no fue un pueblo culto, eran salvajes y todo su empeño lo volcaban en el manejo de las armas, en lo que eran hábiles, y en el arte de la guerra, al fin y al cabo era su manera de subsistencia y parece que no les fue muy mal del todo.

Chichimeca es el nombre genérico con el que los mexicas conocían al conjunto de pueblos del norte de México. Por tanto la palabra chichimeca es de origen náhuatl, chichimècah, que tiene distintos significados, porque para algunos es "linaje de perros", "lugar de perros" o "perro sin correa", proponen que chichimeca significa "gente que vive en chichiman" y que se entiende como "lugar de perros", en náhuatl chichi es perro; otros creen que chichimeca es equivalente a bárbaro o salvaje. Sin embargo, el término tiene diferentes interpretaciones, Alva Ixtlilxóchitl dice que en su idioma quiere decir las águilas, también para otros significa "chupadores", del verbo chichi que significa mamar, y según Torquemada este nombre lo recibían porque chupaban la sangre de los animales que cazaban. De todas maneras todas las interpretaciones desembocan en la misma designación, la de un estado salvaje o incivil.

Los chichimecas eran un grupo de seis pueblos con una identidad común, prácticamente, guerreros y recolectores, aunque pames, guamares, caxcanes y tecuexes llegaron a conocer la agricultura que aprendieron posiblemente de los toltecas, los otomíes y tarascos; los zacatecos y guachichiles tenían un grado cultural inferior a los demás y su forma de vida era principalmente nómada. Fueron un pueblo bárbaro y no contaban apenas con herramientas o instrumentos de producción útiles, todo se basaba prácticamente en las necesarias para la caza y la guerra, de lo que vivían, y pasaban poco más allá de las flechas y las cerbatanas. Su florecimiento como pueblo llegó en el estado de México, cuando fundaron Amecameca, un pueblo que aún existe, en recuerdo de la antigua ciudad de donde vinieron.

Los pueblos chichimecas que cultivaban la tierra lo hacían primero con el corte de árboles, roza, siembra y desyerbe, y los utensilios de labranza eran las hachas de garganta y las coas; sus cultivos eran de chile, frijol y maíz. Anterior a la introducción en la agricultura subsistían de frutos silvestres y vegetales, semillas, raíces, el dátil de mezquite y además de comer tunas hacían con ellas una especie de licor. La caza era muy importante para su base alimenticia y para vestirse, pues se vestían con pieles de animales, comían conejos, ranas, peces... La excedencia agrícola la comercializaban con otros pueblos por medio de trueque, al igual que los utensilios domésticos, de caza, artesanía y alfarería. El fraile Bernardino de Sahagún, en Historia general de las cosas de la Nueva España, menciona que los caxcanes y tecuexes hacían trueque con los otomíes, con los que intercambiaban armas por excedentes agrícolas: "Las operaciones las hacían en días de plaza en un lugar llamado tianquistli o plaza pública". Del dátil de mezquite también dice que:"Hacen de aquella fruta ciertos panes que guardan para entre año".

Con respecto al arte es poco lo que se ha encontrado relativo a los chichimecas, es obvio que cuando un pueblo se dedica a la guerra no tiene mucho tiempo para dedicarlo al arte. Quizás en la cerámica esté lo más representativo, muy poco y se conoce por las excavaciones de tumbas, algunas figurillas encontradas a modo de ofrenda, de 10 cm. de largo, se encontraron en San Luis Potosí y las que representan a mujeres muestran marcas en el cuerpo, pintura y ojos rasgados. De igual manera se encontraron algunas vasijas de barro, con adornos muy simples y que estuvieron pintadas supuestamente con color rojo. Está claro que tampoco fueron artesanos, talvez algo de carpintería, tejedores y lapidarios, pues conocían y trabajaban los pedernales y navajas para las puntas de las flechas. En sus creencias religiosas estaban la adoración al sol y a la luna.

Cuando se preparaban para la guerra lo hacían con oraciones y danzas, con la danza de la guerra conocida como "el mitote", que consistía en trabar los brazos con sus compañeros y girar vigorosamente alrededor de la hoguera; probablemente lo harían al ritmo de un tambor o con el golpeo del arco y la flecha. Fray Juan de Torquemada dejó dicho al respecto: "Pelean desnudos, untados con matrices de diferentes colores, y con arcos y flechas con puntas de pedernales, armas que por ser de caña parecen débiles, pero es increíble el estrago que, puestas en sus manos, hacen en los hombres armados y en sus caballos, aunque vengan cubiertos".

*Consultar Pames
*Consultar Guamares
*Consultar Guachichiles
*Consultar Caxcanes
*Consultar Tecuexes
*Consultar Zacatecos




http://creativecommons.org/licenses/by-nc-nd/2.5/es/

Caxcanes


Según las crónicas del padre Antonio Tello, los caxcanes tenían una cierta similitud en la lengua con los mexicas, dice que: "Los pueblos de caxcanes son gente que casi habla el lenguaje mexica y se precian de descender de los mexicas pero no hablan el lenguaje mexica tan culto y refinadamente como ellos". También por las mismas fuentes se cree que descienden de las 7 tribus que salieron del mítico Aztlán. Los caxcanes eran uno de los seis pueblos que pertenecían al grupo de los chichimecas, nombre genérico que los mexicas le dieron a los pueblos que vivían al norte de México, una vasta región que actualmente conocemos por Aridoamérica. Las cuatro naciones chichimecas* más importantes o principales eran los pames, guamares, zacatecos y guachichiles, y junto a éstos los tecuexes y caxcanes.

El pueblo caxcán era el más numeroso de los denominados chichimecas y habitaban por los territorios de El Teúl ( hoy conocido por Teúl de Gonzáles Ortega), Tlaltenango, Juchipila, Teocaltiche (Nochistlán), Aguascalientes y Jalisco; y dentro de la tribu había un subgrupo llamado "los Tezoles". De igual manera y por las crónicas, se cree que a partir del colapso de la cultura de los Chalchihuites hubo un desplazamiento hacia el sur de algunos grupos que con el tiempo pasarían a llamarse caxcanes. En español, caxcán significa "no hay", un nombre que se les quedó a los conquistadores españoles cuando llegaron a su territorio y les preguntaban por comida y otras cosas ¿de dónde lo he de tomar? Y los indígenas les respondían en su lenguaje "no hay".

Los caxcanes fueron un pueblo aguerrido, fueron conquistadores y fundadores de pueblos como Amecatl, Tuitlán, Juchipila, El Teúl, Noschitlán y Teocaltiche, donde los belicosos tecuexes se habían aliado con sus vecinos los zacatecos y guachichiles, para tratar de frenar la acometida caxcán y su invasión. Una de las últimas guerras en la que estuvieron enfrentados los caxcanes y sus vecinos fue la que se ocasionó por la comercialización de la sal, un enfrentamiento que involucró a una extensa zona, conocida por la guerra regional de 1513. No se puede decir que los pueblos chichimecas se llevaran bien, al contrario, siempre fueron enemigos reconocidos y especialmente en la época de la conquista española, donde los caxcanes se aliaron con los conquistadores para luchar contra los otros pueblos de la región.

Pero la alianza entre los caxcanes y los conquistadores no llegó a buen puerto, porque hartos los indígenas de años de vejaciones por parte de los españoles, el jefe caxcán Tenamatztle encabezó la rebelión más grande que hubo en esa época. Los caxcanes lucharon hasta la muerte y antes de ser apresados o entregarse se lanzaron por un precipicio. Fue la guerra conocida como la del Mixtón, a finales de 1540, que dio comienzos en las localidades de Huaynamota y Huazamota, en territorio del estado de Nayarit, y provocada por los abusos de autoridad de algunos encomenderos. La resistencia que opusieron los chichimecas, especialmente caxcanes y zacatecos, fue aguerrida, brava y difícil para los españoles, que nunca pensaron que la conquista del norte de México, después de dominar a los mexicas, tardaría más de dos siglos en llevarse a cabo. Tuvo que intervenir directamente el virrey Antonio de Mendoza, quien dio fin a la insurrección con un ejército que, según las crónicas, se componía de cincuenta mil hombres, entre ellos aliados de otros pueblos, como los tlaxcaltecas, huejotzincas, cuauhquechultecas, mexicas, xilotepecas y acolhuas.

El sistema político y social de los caxcanes se podría definir como un sistema aldeano, con un centro a modo de cabecera, una aldea mayor, y lo que se podrían llamar cuatro barrios de menor población a su alrededor y dependientes del núcleo central. Los caxcanes no eran un pueblo refinado, aunque tenían sus adoratorios y conocían la agricultura, especialmente los que vivían cercanos a fuentes de agua, río o manantiales. Pero por norma general, al igual que los otros pueblos chichimecas, los caxcanes se dedicaban más a la caza y a la recolección de frutos silvestres. Sin embargo, a diferencia también de sus vecinos chichimecas, y debido al contacto con los otomíes y los tarascos llegaron a alcanzar el sedentarismo


*Consultar Chichimecas







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